Ricardo Abud
Lo que el viento no pudo llevarse
Por: Ricardo Abud Creí que era fuerte. Me lo repetí tanto que casi me lo creí del tod…
Por: Ricardo Abud El odio no se toma vacaciones. Ni siquiera cuando la tierra …
Por: Ricardo Abud Nadie nos prepara para amar bien. Nos preparan para conquist…
Por: Ricardo Abud La responsabilidad afectiva se ha convertido en uno de los co…
Por: Ricardo Abud Un país entero puede temblar en cuestión de segundos. Las pa…
Por: Ricardo Abud Cuando la esperanza se apaga, el silencio adquiere un peso i…
Por: Ricardo Abud La tragedia que estremeció a Venezuela el 24 de junio quedar…
Por: Ricardo Abud La existencia humana es, a menudo, un tapiz tejido con hilos …
Por: Ricardo Abud Venezuela volvió a llorar con un dolor que no cabe en las pa…
Por: Ricardo Abud Ser venezolano en este siglo se parece demasiado a aprender …
Lunes 29 de Junio Querido diario Concierto de emociones La tierra tembló prime…
Por: Ricardo Abud Algunas despedidas no hacen ruido. Se marchan en silencio, c…
Por: Ricardo Abud El amor, esa alquimia intangible que desafía toda taxonomía l…
Por: Ricardo Abud Creí que era fuerte. Me lo repetí tanto que casi me lo creí …
Por: Ricardo Abud Aquí desaparece momentáneamente el lamento y surge un canto…
Por: Ricardo Abud Hay ciudades que te golpean antes de que salgas del aeropuer…
Por: Ricardo Abud Una de las experiencias más desconcertantes y dolorosas que p…
Por: Ricardo Abud Tengo varios meses meses analizando la palabra inmersa en lo…
Por: Ricardo Abud Venezuela volvió a detenerse. No por decisión propia, sino p…
Ricardo Abud
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